Creo mucho en las causalidades, y encontrarme con los aceites esenciales ha sido de las más evidentes a lo largo de mi vida.

Llevaba unos 4 años usando aceites esenciales y ahora me doy cuenta de que nunca tuve claro muy bien cómo integrarlos en casa y darles un buen uso.

El diagnóstico de autismo de mi hijo hizo que sonaran muchas alarmas en mi cabeza y me replanteara muchas cosas, una de ellas fue que había que reducir el uso de sustancias tóxicas lo más rápido posible. Cada vez que leía sobre el tema aparecía el concepto "disruptores endocrinos", y yo cada vez tenía más prisa en hacer desaparecer esas sustancias de nuestra vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por ello llegué de pleno a conocer los aceites y productos que actualmente ocupan la mayoría de estancias de mi casa, encontré personas que me ayudaron a ir sustituyendo productos sintéticos por naturaleza viva que solo ha hecho que aportarnos cosas buenas a toda la familia.

Ahora mi mayor propósito es compartir mi experiencia y acompañar a las familias que apuesten por una vida más natural siendo dueños de su bienestar y dejando de consumir cosmética, productos de limpieza, ambientadores, etc.. que forman un cóctel de toxicidad que el cuerpo no reconoce y provoca miles de desajustes en su equilibrio natural.

Somos ya casi 700 familias en Simple and Happy Oils, una comunidad creada para acompañarnos en este camino, cuidándonos con productos sin tóxicos y creando alternativas naturales para todos los productos que tenemos en casa.

 

Loa aceites esenciales nos ayudan a mantener la homeostasis de nuestro cuerpo y son un gran apoyo para nuestro bienestar emocional, tenemos el poder de la naturaleza en nuestras casas y quiero que tú también lo vivas.